Más de 20 años de experiencia

RECONOCIMIENTO PROFESIONAL

Veinte años de experiencia, de cualificación en el ámbito jurídico de la protección de datos —y el reconocimiento de la experiencia profesional— nos permiten el ejercicio de esta profesión.

Entendemos que el número de horas dedicadas a formación (como DPO avalada por la Universidad Europea Miguel de Cervantes) y nuestra pericia demostrables pueden equipararse a las competencias —especializadas en protección de datos— impartidas en estudios académicos superiores.

En ese sentido, ofrecemos nuestro proyecto sobre consultoría preventiva de peritaje judicial en protección de datos como materia y servicio innovador de interés para alumnos que cursen Grado o máster de Derecho.

Nuestro amplio recorrido de aprendizaje ligado a profesores, colaboradores y compañeros estudiantes (en su mayoría abogados colegiados, sobradamente preparados en protección de datos) se traduce en un marketing dirigido a gabinetes jurídicos, los cuales —una vez comprueban las sinergias y forma de trabajar— apuestan por nosotros como profesionales en protección de datos. 

EMPRENDER CON RESPONSABILIDAD

Es esencial saber y reciclarse profesionalmente. Toda inversión se lleva a cabo tras una fase de duda que requiere garantías de retorno en términos económicos.

En definitiva, de tener libre acceso al sector legal que proporcione trabajo y negocio, así como a no tener que depender de colaboraciones que —a corto y medio plazo— deriven en relaciones de clientelas que no compensen o sean nulas.

Emprender y colaborar, siempre, pero con responsabilidad. Igual que nos proponemos próximamente, bajo la idea de trabajar en torno a la transcripción de uno de los textos europeos más completos sobre códigos de conducta.

El plan es diseñar formularios y temarios propios de cara a continuar nuestra docencia promovida a base de formación de calidad.

Dicho contenido podrá ser objeto de investigación para desarrollar una tesina universitaria, a partir de interpretaciones y comentarios que recopilemos sobre este documento aprobado por un ente público francés.

Por ello, creemos que la inversión en conocimientos nos asegura “abrir puertas” de despachos, es decir, poder mejorar la proximidad y afinidad con profesionales de la abogacía, eliminando trabas y arquetipos en beneficio de todos.